Tengo que admitir que yo no fui educado en un ambiente de tolerancia.
Si bien en mi familia no existen casos de homofobia –pues al parecer dos tíos míos murieron de sida tras una vida gay francamente irresponsable- si es un tema que no es tocado muy a menudo… Tabúes que nacen de la ignorancia y la franca incompetencia para explicarle a un niño el porqué es normal si le gusta un jovencito o una jovencita. Cabe aquí hacer el paréntesis; la mitad de mi familia es Queretana.
Muchos no entienden la moral de los que son de estos lados del bajío, que siendo tan conservadora y retrógrada, sigue teniendo un número importante a nivel nacional de madres solteras. Esto ocurre en Querétaro; un estado donde en fechas recientes se penalizó el aborto, salvo caso de violación, y en el cual a las mujeres no se les deja decidir sobre su propio cuerpo, pero esto es otro tema que merece de igual manera otro post. En fin, les decía, mi familia no es muy abierta, pero definitivamente creo que estamos educados en el respeto y es por ello que me escandaliza notas como las que le presento a continuación. Una muestra de cobardía e infamia.
“Policías golpean y roban a jóvenes afuera del Heaven” (que para los que no lo conocen es un antro gay aquí en Querétaro)
Al revisarlos, uno de los policías les encontró unos condones, 'motivo' por el que los acusó de faltas a la moral y cuestionó su sexualidad.
Burlas, golpes, robo, además de amenazas físicas y sexuales por parte de elementos de la Guardia Municipal, recibieron el pasado fin de semana un par de jóvenes que salían del antro Heaven en avenida Constituyentes.
Los afectados –quienes prefirieron guardar el anonimato- aseguraron que sin razón alguna, y cuando uno de ellos se retiraba del lugar, un elemento uniformado lo derribó, lo esposó, lo arrastró y lo aventó contra su patrulla.
Su amigo, al ver esto, corrió en su auxilio, pero sufrió el mismo trato.
Posteriormente, los jóvenes fueron subidos a la unidad -a la fuerza-. En el interior de la patrulla, un policía los revisó y cuando les encontró unos condones, los acusó de faltas a la moral y cuestionó su sexualidad.
Llegaron a un callejón por la avenida “Los Mendoza” y bajaron a uno de los quejosos, le robaron dos mil pesos, un celular y todas sus pertenencias; mientras que al que seguía dentro de la patrulla, lo golpeaban “con el derecho que ellos mismos se otorgaban”.
“Mira cómo golpeamos a tu pareja” le dijeron al joven que se encontraba fuera de la patrulla mientras lo azotaron contra la ventana.
Mientras tanto, al que se encontraba dentro de la unidad le rompieron la camisa, lo golpearon hasta sacarle el aire, lo manosearon y uno de los uniformados lo “agachaba” con una connotación sexual.
“¡Dime que me vas a hacer lo que yo quiera!”, le ordenaba el policía, quien no dejó de golpearlo hasta que escuchó una respuesta afirmativa. “Así te quería oír, puto”.
Este tipo de actos brutales y cobardes por parte de dos analfabetas cerdos policías, es una muestra de la reaccionaria clase conservadora en Querétaro, que deja salir sus mejores elementos reprimidos, con este tipo de muestras de desprecio hacia la diversidad y la diferencia en este estado.
Y ustedes se preguntarán… ¿Qué hacer? ¿Cómo parar esto?
La respuesta es muy sencilla.
Más simple de lo que ustedes creen.
DENUNCIEN Y NO SIGAN VOTANDO POR LOS CONSERVADORES DE SIEMPRE. Ya lo sé, muchos de ustedes dirán “weeey la política; WUEBA”. Pero la verdad es que no, para muestra basta un botón. El caso de estos dos jóvenes que fueron ultrajados solo por salir de un antro gay, fue valientemente denunciado en el ministerio público… ¿Cómo quedó asentado en el acta que levantaron?
“A una distancia de 10 pasos del Heaven lo detuvieron dos elementos de la Guardia Municipal, explicándole los alcances legales de cada uno de los trámites, manifestando el compareciente que lo que quiere es que se sancione a estos elementos, por lo cual acudirá a la visitaduría de la Guardia Municipal de Querétaro para poner la queja, ”.
Así que impunemente los policías no serán juzgados por sus delitos.
Ustedes mismos consuman su propio destino. Interésense un poco más en los asuntos como ciudadanos. Antes que LGBT, todos son Mexicanos, y anulen su voto o no, pueden hacer la diferencia sobre sus comunidades locales. Desde esta tribuna les pido… ¡razonen su voto!

