Felicidades GayColectivo!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hoy estuve a punte de postear sobre una película como cada miércoles, pero creo que es mejor expresar una felicitación a todos los que forman "GayColectivo".
Cuando yo era un muchacho ingenuo de 16 años (ja!, lo era), me hubiera gustado leer cada semana en este blog y enterarme de muchas cosas para mi formación de identidad. Ese es el gran valor que tiene GayColectivo, ser un constructor de espacios. Es grato leer las diferentes viciones de cada uno de los que posteamos aquí, así sea un sólo post a la semana, dan parte de sus vivencias, datos interesantes, nuevos términos, etc etc.

A nombre de la Asociación Estudiantil Diversitas y de mi parte, les extiendo esta felicitación y espero que sigan levantando la voz en esta espacio.

Diversitas es una asociación universitaria organizada y dirigida por estudiantes que promueve el conocimiento, respeto y aceptación de la diversidad sexual en la Universidad de las Américas, Puebla. Trabajamos con la población heterosexual, lésbica, gay, bisexual, transgénero (HLGBT) a través de actividades académicas, recreativas, de integración y desarrollo personal.

¡ABAJO LAS ETIQUETAS! ¡El sexo es sexo y punto!



Una de las cosas más raras para mí es la etiquetación de determinados grupos según la sexualidad que practican, como por ejemplo, que sin son heterosexuales, homosexuales, lesbianas, bisexuales, transgéneros, transexuales y desde hace como un año, intersexuales, pero ¿acaso una persona por ciertas prácticas debe ser catalogado en alguna de ellas? Esto lo digo por mi caso particular, puesto que les diré una cosa: yo no soy muy heterosexual que digamos, pero tampoco les digo de una buena vez que soy homosexual ¿si me entienden? Podrían ustedes pensar que yo tal vez sea bisexual, pero para esto debe de haber una interacción equitativa entre mi hipotética pareja y su servilleta (y claro, esto lo dice alguien que no ha tenido ni un@ pareja desde que uso de razón), o tal vez sería que fuera heteroflexible, pero para esto tiene que haber otras cositas para ponerme la citada etiqueta de una buena vez.

Como tengo ya la sospecha de que los estoy haciendo bolas en tan poco texto, sólo les comentaré que para mí, la sexualidad es el pleno disfrute de nuestro máximo placer sin pensar en “el qué dirán”, “el pecado” y otras telarañas mentales; y que cada quién tiene el sano derecho de disfrutarlo como se les pegue la gana. Por ejemplo, me pongo a mi mismo: me llaman la atención los hombres como fines de excitación y toda la cosa, pero cuando se trata del acto carnal, prefiero hacerlo con una mujer. Esto podría ser un síntoma de que tal vez esté en lo erróneo, no tenga identidad sexual (por lo que es urgente un acostón, según esta corriente) o que mi subconsciente me indica el quererme volver “machín”, la neta no lo sé, pero aún así la sigo disfrutando y listo, y si todo esto sigue así hasta los 30 o 40 años, pues no importa para mí. Al menos tengo la convicción de que estoy disfrutando mi sexualidad sin que alguien me diga “es que eres un maricón, no te gustan las viejas” o “no mereces ser homosexual, pinche reprimido de clóset”, porque como podrán ver, no soy ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario (al final resultó más revuelto que los cables de mi laptop, sorry). Es por eso que para evitarme problemas conmigo mismo, lo que pienso simple y sencillamente es lo siguiente: “Yo no soy hetero, ni gay, ni heteroflexible ni bisexual, solamente soy Pablo Cabañas y punto, y así me siento cómodo”, y por supuesto, a pesar de tener rastros de conservadurismos (secuela de una vida infantil idílicamente religiosa), disfruto como pueda y en la medida de mis posibilidades mi sexualidad, desterrando (o por lo menos, el intento de eso) las cucarachas dizque moralinas que pululan en mis neuronas. Y claro, déjenme decirles que aquí en mi ciudad, cuando me ven, piensan que soy un chavo tranquilo, desinteresado en el sexo y otras cosas, el cual también es aplicable para los amigos-colegas.camaradas del ciberespacio, pero nadie sabe que debajo de esa carita de niño inocente (a mis 23 años, zafo), existe un juguetón sexual con proezas más que nada teóricas, léase imágenes y dibujos (algunos míos). Práctica no tanto porque supongo que nadie (mucho menos en un ambiente tan libre como acá) se escandaliza por la masturbación.

Como sea, el caso es que ustedes, car@s lector@s, saben cómo se disfruta la sexualidad: hombres con hombres, mujeres con mujeres, hombres y mujeres, tríos, sadismo, masoquismo (o ambas), heteroflexibilidad, transvestismo, aclarando también que lo único reprobable en términos sexuales es la espantosa trinidad formada por la pederastia, necrofilia y zoofilia (bueno, cuando se trata de dibujos furry, como en mi caso, es aceptable); en fin, es una de las grandes revoluciones de los últimos tiempos, y claro estas luchas por la reinvicación de la diversidad sexual será considerada conquistas cuando ya la sociedad se quiten el chingado velo de la estulta mojigatería (Oh sí, vivimos en un país siempre güey fiel, puag).

De todas maneras, quiero expresar mis más sinceras felicitaciones por este aniversario de Gaycolectivo, permitiéndome participar como colaborador invitado, aprovechando su aniversario en este que es el blog de la diversidad sexual.

Desde la tierra de los panuchos, de la cochinita pibil y de la longaniza asada (especialidad de Valladolid, don’t forget), les saluda

Post No. 400: Gracias Gaycolectivo

martes, 3 de noviembre de 2009

La primera vez que me enteré de Gaycolectivo, fue en Twitter. Gezeta seguro habíase vuelto loco por la nueva cuenta del blog y agregó a muchos twitters. Todavía era la época en la cual uno podía ver las respuestas de la gente a la que sigues a todos y no sólo a quienes se sigue bilateralmente. Al principio creí que era un twitter loco más intentando llamar la atención y no le presté mucha de esta. Habrá sido por allá de Febrero. Pasó alrededor de una semana y me di cuenta que dicho twitter -@gaycolectivo- empezaba a tener un gran impacto. Muchos lo seguían y fue cuando me entró curiosidad de ver.

Entré a su perfil y di click en el link del blog. Para mí, era un blog nuevo –y en realidad lo era, viéndolo en retrospectiva- y empecé a leerlo. Era un sábado porque me tocó leer un post de Leliel. Fue este el momento clave. En mi mente, el blog podría ser un simple lugar donde un conjunto de homosexuales se congregaban simplemente para segregarse del resto de la comunidad. Pero no era así. Ahí me encontraba yo, enfrente de un post hecho por un heterosexual en un blog de temática gay. Me dio aún más curiosidad y me puse a leer el blog.

Está de más decir que me encantó la propuesta después de leer la información del blog y sus variados posts. Ese mismo día lo agregué a mis noticias y empecé a seguir la cuenta de twitter.

Unas semanas después, entré yo a otro blog que administraba en esa época Gezeta. La verdad es que es a Gezeta y a este blog a quienes les agradezco con sus bondades, pues me dan más crédito del que merezco. Permítanme explicarme. Primero a Gezeta por haberme dado ese mismo día que me explicaba el teje-meneje de aquél blog, la invitación de ser invitado en este blog –y después por avisarme de la convocatoria para unirme al blog-, y en segunda, a los demás colaboradores por aceptarme de tan buena gana.

Felicitar al blog ahorita me parece trillado. Yo más bien quiero agradecerles a ustedes –y felicitarlos no como blog, sino como individuos, tanto a los colaboradores como a los lectores- por este esfuerzo. Si bien no siempre se puede ser constante, sé que se ha planteado aquí alguna pauta. En este lugar agradezco que se les dé la voz a todos por igual, sin importar –ya no hablemos de preferencias sexuales ni identidad de género- de donde vienen, que piensan ni que creen. Jamás en este blog he visto desarrollarse una batalla mortal de insultos e intransigencia. Han llegado gente a insultarnos en algún post, en el cbox, e incluso a hacernos mofa. Sin embargo, jamás he visto una respuesta denigrante a ellos.

Yo a este blog le debo mucho y lo quiero porque con el tiempo se ha vuelto parte de mí y es uno de mis grandes orgullos. No podría a ciencia cierta describir el orgullo que siento cuando digo ‘Escribo en Gaycolectivo’ a pesar de los múltiples cuestionamientos que me ha traído a mi persona.

Hoy quisiera salir yo del closet y decir que este blog –a pesar de mí ausencia en las últimas semanas- es un orgullo que llevo en el corazón y que lo porto a donde quiera que vaya.


A todos, lectores, invitados, colaboradores: Muchas gracias por la oportunidad que me han dado y espero se la sigan dando a todos los que vengan a este lugar. Vamos por más años.

Andrés Sierra Gómez Pedroso AKA Borchácalas

¿Semos o nos hacemos?

lunes, 2 de noviembre de 2009



I

Desde mi punto de vista, el “puto”, junto al “chingatumadre” y el “pendejo”, es uno de los insultos más usuales… Y supongo que esto se debe a que abundan (tanto los putos como los insoportables y los pendejos) según el nivel de intolerancia por parte del agresor.

Dentro de mis (tantas y estúpidas) teorías, pienso que ser homosexual en México es como ser el gordito del salón en la primaria: se comparte el mismo salón, pero nadie quisiera ser él.

Todos pretendemos ser amables y tolerantes con el resto, pero la realidad refleja todo lo contrario. Hipócritas. El mejor ejemplo de cómo funcionan la “tolerancia” y el “soy bien cúl” en México queda claramente reflejado en el Manifiesto Charolastra:

  1. No hay honor más grande que ser un charolastra.
  2. Cada quien puede hacer de su culo un papalote.
  3. Pop mata poesía.
  4. Un “toque” al día... la llave de la alegría.
  5. No te tirarás a la vieja de otro charolastra.
  6. Puto el que le vaya al América.
  7. Que muera la moral y que viva la chaqueta.
  8. Prohibido casarse con una virgen.
  9. Puto el que le vaya al América (se repite porque es REputo el que le vaya al América).
  10. La "neta" es chida pero inalcanzable.
  11. Pierde la calidad de charolastra aquel culero que sea tan culero como para romper con cualquiera de los puntos anteriores.

¿Nota usted la contradicción, estimado lector? ¿Ha entendido? Bien porque es así como TODOS funcionamos.

Lamento informarle, amable lector, que el tener un amigo gay o gordo o feo o como sea; no lo convierte en un ser tolerante y open mind. Mejor aprendamos a burlarnos los unos de los otros sanamente: díganle “porky” al gordo o “hidrocanóico” al gay; total, mañana cada quién recibirá su justo y respectivo apodo.

II

Queridos personajes homosexuales: Dejen de martirizar su existencia…

Sí, hay mucha intolerancia. Sí, hay homofobia. Sí, hay muchos en el clóset. Sí, hay discriminación. Sísísí, pero creo que es mejor dejar de buscar la aceptación y comenzar a burlarse del resto como el resto se burla de ustedes (y de todos).

Si algo he de sugerir, es el hecho de hacerle saber a más gente que no es lo mismo una loca que un gay… Opinaría sobre las lesbianas, pero mi punto de vista podría ser cerdísimo y no queremos eso (bueno-sí-pero-no).

Asimismo, bendigo la llegada de internet. Esa costumbre de dejar sus datos escritos en las paredes de los baños públicos era de ppppésimo gusto, güeyssss.

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Resumiendo: La mejor manera de llevar a cabo las relaciones humanas es dirigirse a todo el mundo con un muy honesto chingatumadre con todo respeto.

En fin, espero se haya entendido mi cantinfleo y ahora lárguense a disfrutar del tipo de fruta que más les plazca.

P.D.: Putostodosmenosyo. Los quiero… joteando.

Tumeromole

De los gays. Y exvoto del día de muertos.





Lo primero que quiero hacer es felicitar a Gay Colectivo por su aniversario. ¡Felicidades!

Yo siempre he pensado que tengo un fuerte lado masculino, pero como nunca me han gustado las mujeres quiere decir mi lado masculino es muy gay. Cuando era niña y adolescente no era muy consiente de la homosexualidad, escuchaba que hablaban de si mi amigo fulano era "amanerado" o si la hija del doctor sutano era un marimacho, pero a mí eso ni me interesaba, mi amigo era mi amigo y yo ni estaba segura de qué querían decir con que era amanerado. En la prepa varios de mis amigos eran gay, pero yo ni enterada.

Recuerdo que el primer indicio que tuve fue cuando un profesor, a quien yo admiraba mucho, dijo ¿Por qué será que al compañero Salvador le interesa tanto Oscar Wilde? y lo dijo con malicia y sorna, y en ausencia de Salvador, algunos compañeros se rieron En ese momento me sentí muy enojada con el maestro y perdió mucho de mi respeto. Después saliendo de la prepa y ya en la universidad, conocí a un grupo de chavos que hacían teatro e hicimos amistad, aun tardé en enterarme que eran todos gay. Cuando supe no cambió nada en mi relación con ellos, el que fueran gay era como si me enterara de que eran arquitectos o pintores, nada del otro mundo.

Desde entonces he tenido muchos amigos gay, no es que los busque, es que siempre llegan y hay empatía entre nosotros, claro no con todos, pero si me es más fácil relacionarme con gays que con bugas.

AMISTAD

domingo, 1 de noviembre de 2009

Buen día lectores y fanses míos, resulta que este fin de semana mi bloggera invitada era Abby pero por alguna extraña razón del destino, los planetas se alinearon de tal forma que a GZ se le ocurrió poner a otro invitado, y como Abby y yo ya teníamos plan para postear, les pondré el post que ella me mandó (Así me ahorro el pensarle y apago esta cosa para dedicarme a estar con mi mujercita que está a mi lado). Aquí se los dejo, desde Tijuana para el mundo...


Antes que nada FELICIDADES a Gaycolectivo y sus integrantes por este su primer aniversario, los he seguido desde el primer día y espero hacerlo por mucho tiempo más.

Debo confesar que hace unos años, tenía una actitud más bien mocha respecto a la homosexualidad, incluso ya conté aquí alguna vez, como en la prepa me uní par juzgar a una persona que el único defecto (a la vista de nosotros) era ser “supuestamente” Gay y digo supuestamente, porque todo vino de chismes, que por supuesto nunca se comprobaron, pero durante todo el tiempo quedaron suspendidas en el aire.

Esto cambio, el día que tuve la fortuna de que una personita llegara a mi blog, y me dejara un comentario, que yo fuera a su blog, y le contestara y además me pusiera a ver su blog completo, lo primero que me llamo la atención fue, aparte de su foto morada xD --- una foto con un texto que decía, Dime Vaquera --- Cuando lo leí, dije a caray! Pero en realidad no le di más importancia al asunto, y seguí leyendo, y con cada post reafirmaba lo que ya había adivinado, Que ella era Gay, pero en vez de correr despavorida (jajaja), esta vez sentí curiosidad, y seguí leyendo y comentándole, y por medio de ella, además, empecé a leer otros blogs de Gays, y me di cuenta, de que ser Gay no es como ser de otro planeta, que son personas, que sienten, que tienen alegrías, miedos, inseguridades, que lloran y que ríen, todo lo que yo hago también, que el tener un gusto diferente, no da derecho a los demás de juzgarlos, criticarlos, señalarlos incluso dañarlos.

Podría decir mil y un cosas de Ella, pero como me dijo una vez “No sé, es raro, no te conozco, apenas te he empezado a visitar y como que me transmites mucha confianza...”, porque así fue, yo le digo que estábamos predestinadas a conocernos, y ser amigas, Ella, que en poco tiempo se convirtió en mi confidente, que se que le puedo contar todo, todo de mi, que me conoce, como pocas personas lo hacen, la que me presta su hombro para llorar aunque este a cientos de kilómetros, que me hace reír, que ahora es una parte importantísima en mi vida, simplemente no la concibo sin ella para cuidarme, y además de su mano conocí a otras personas, que poco a poco fueron entrando a mi mundo, convirtiéndose en grandes amigos, varios de los cuales escriben aquí, a los cuales quiero mucho, y sobre todo los respeto como las grandes personas que son, unas mas locas que otras, pero cada uno original a su manera de ser.

Lo mejor, las amistades siguen llegando, y que importa es o no, no es más una etiqueta para juzgar, la empatía es la que importa.

By Abby

(http://flordedurazno.blogspot.com)

Y sí, FELICIDADES a todos los que colaboramos en este colectivo, gracias a todos los que nos han visitado,a los que comentan, a los lectores anónimos y a todos los que hacen que esto pueda seguir. Un año se dice fácil pero se requiere de muchos post's. Felicidades a la seudónima, nerdest, GZ, Chui, Xellif, Borchácalas, Gusipacio, Tutsipupu, Leliel, Mar, y a todos los que han colaborado por estos rumbos. Abrazoides!

El blues de la Franja Negra


Todos tenemos certezas nacidas de la ignorancia, por ejemplo, ese viejo “hecho” de que los humanos solo usamos el 10% de nuestro cerebro cuando en realidad lo usamos todo o aquel otro donde la palabra japonesa para “crisis” también es “oportunidad”.

Hasta hace poco yo tenía una de esas certezas nacidas de la ignorancia que pensaba usar para este textito: yo “sabía” que la bandera del Orgullo Gay antes de tener los colores del arcoíris también tenía una franja negra, justo abajo del violeta, que representaba el luto por todos las victimas del Sida y que si algún dia se descubría una cura para La Pandemia – con mayúsculas - todos debían arrancar dicha franja de su bandera y quemarla.

Es una historia bonita ¿no creen? Tiene de todo: esperanza, solidaridad y como la franja negra simplemente no se ve por ningún lado me daba cierto orgullo tener ese conocimiento “oculto”. Sin embargo Wikipedia me informó que ésta historia es del todo falsa y ¡peor! Infundada, por más que busqué no pude encontrar una sola referencia a la franja negra.

A estas alturas no se si alguien me la contó, si la leí en algun lado incluso es probable que yo me lo haya inventado y olvidado después. Todo es posible.

Me doy cuenta ahora que quizá es necesaria esa franja, pero quizá no para celebrar el fin de la pandemia – por la naturaleza misma de la enfermedad, es probable que jamás encontremos una “cura” – pero podemos usarla para marcar el fin de algo distinto al Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida: La Tolerancia

No me gusta que en la mente de los políticamente correctos debamos alcanzar una socidad tolerante: Tolerante significa que a pesar de que algo te jode, te ofende o te molesta, Lo aguantas. Como se aguanta uno las ganas de darle un zape al niño que llora durante la hora pico del metro.

Tolerar algo significa que a pesar de que te molesta no haces algo al respecto por aquello del “que dirán”. No es loable es, de hecho, hasta cierto punto hipócrita.

Propongo mejor educarnos para la aceptación – y celebración - de la diversidad sexual. Hacer a un lado quién le mete qué a quién y donde para hablar solo de “parejas” de “amor” e incluso de “familia” (¿Por qué ha de ser menos “familia” una pareja de hombres que una pareja de hombre y mujer o una madre soltera con su hijo?) Para decirlo como lo dijera mi abuela – el amor no es cosa de meaderos.

Tomemos las invisibles franjas negras de la Bandera del Orgullo y quemémoslas en las plazas públicas de cada ciudad cuando todos entendamos que en un solo mundo caben mundos opuestos, en lugar de tolerar los “otros mundos”

(y este blog, ayuda a que eso ocurra. Gracias por invitarme de nuevo)