Al luchadorcito se le perdió su unicornio azul, se le perdió ayer, se fue… en la iluminación de la lluvia.
sábado, 14 de agosto de 2010
Por «j·m·p...» Posteado a las 2:11:00 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: bipolaridad bisexual, Chui, definiciones
bi bi bi bi biiiiii -el de los colorcitos en el blog de colorcitos se puso loco y usó letritas
sábado, 10 de abril de 2010
Como verán, esta vez se me ocurrió escribir en vez de dibujar; la verdá es que estoy empachado de acuarela, he dibujado sin parar estos días y hacer una acuarela o dibujar algo para hoy hubiera sido como martirio y no, pero sí quería postear porque soy bien cumplido (no se permite contradecirme, aclaro) y esta noche pensé mucho en algo muy muy curioso, así como bicuriosidad. Finalmente, antes de comenzar, no digan que escribo feo o que mejor debo dibujar y callarme o cualquier cosa, que los violo :)
Me remito a mi clara bipolaridad y demás palabras con prefijo bi, así que culpen a los pigmentos por cualquier incohrencia (digamos... todo).
Usualmente en este blog se habla de las relaciones y los rompimientos y las crisis emocionales (hola Nerdest) y la pornografía y perversiones (hola Xellif) y demás cosas relacionadas con lo LGBT.
Ahora veámos: LGBT es por Lésbico, Gay, Bisexual y Transgénero... Creo que la B casi no se trata, salvo menciones poco honrosas para nosotros los pobres expatriados de los estándares de relaciones.
¿Por qué menciono estas cosas? Nomás porque mientras recortaba mi barba después de la ducha caí en cuenta que estoy jodido.
¿Por qué jodido? Nomás porque he entrado en una situación hipotética harto incómoda.
¿Qué situación harto incómoda? Mis intereses emocionales están partidos.
Partidos como pasa a todas las personas, le agarran el gusto a alguien (y algunas otras cosas), pero conocen a alguien más y le agarran otro gusto (y las mismas cosas) y, en casos extremos, pasa eso hasta con 7.1325 personas.
En un caso normal se procede a estudiar a esas otras personas con un cierto control de calidad (de procedencia dudosa, muuuuy dudosa) y a descartar a los prospectos, salvo que los mencionados descarten a uno por sus controles de calidad (de procedencia aún más dudosa).
Vaya, un gay dice: él es más bonito, él está más alto, me gusta más la barba de aquel, aquel no tiene barba, me presta más atención, él sí se ve interesado, no como el otro, etc... Una lencha (no les molesta que les diga lenchas, ¿verdad, lenchas?) debe tener métodos de selección igual de azarosos... Que yo no conozco (invoco aquí sus comentarios, ¿en qué se basan para elegir a alguna otra lencha?).
Ahora la carnita del post (supongo que tiendo a divagar en exceso): ¿Se han preguntado en qué basa un bisexual (bicurioso, bicicleto, indeciso o cualquier otro adjetivo que conozcan) sus criterios de calidad? Aprovechen, que aquí tienen a uno listo para contestar sus preguntas y resolver sus dudas de una vez por todas.
Entonces ustedes preguntan: ¿en qué te basas para elegir a alguien?
Y yo, como buena persona, les contesto: no tengo la menor jodida idea de tales cosas :3
Sí, ya sé, me la mamo.
Creo firmemente en la generación espontanea de las decisiones, ésas sí se arrancan de los árboles porque uno no puede hacer tal cosa. Tomemos como ejemplo el motivo de mi verdad jodida: Hay una persona a la que le agarro el gusto (y otras cosas) y todo va a pedir de boca, el romance rosa y maricón con el que todos sueñan (no se mientan, lo desean) y, como en buena telenovela mexicanota, llegó alguien más a quien le estoy comenzando a agarrar el gusto (otras cosas todavía no, snif) y no sé qué puede pasar.
Explicando la tensión bisexual:
> conejillo de indias 1: Hombre.
> conejillo de indias 2: Mujer.
Digo, es bien divertido esto de ser bisexual (no me vengan con joterías de que soy indeciso o así, que sí lo soy, pero en lo particular, no lo general) y ser capaz de retozar en la pradera con un él o con una ella y agarrarle cariño a un él o a una ella. Pero cuando aparecen estas pequeñas decisiones pienso que sería más fácil ser gay o buga; y aquí aplica el comentario de "pero esa es mi naturaleza".
Así que para terminar (qué se me hace que se fueron a ver porno, hijos de la tostada):
¡No me pongan a decidir entre quedarme con un hombre o una mujer!
No hay punto de comparación y no sé decidir entre cosas que no tienen nada que ver pero con las que sí quiero tener que ver (y no, no les manejo eso del corazón de condominio).
Y aquí llega la segunda invocación: ¿a ustedes, amados bicicletos lectores de este blog, les pasa esta situación? En caso afirmativo: ¿cómo la resuelven? En caso negativo: Los envidio.
Por «j·m·p...» Posteado a las 12:30:00 a. m. 22 comentarios
Etiquetas: alegorías de la vida diaria, bipolaridad bisexual, Chui

