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Chaquetas de compas

martes, 8 de septiembre de 2009

Hace unos meses tuve un encuentro muy particular con un ex-compañero de la primaria. Era yo un iniciado en cierta red social, a petición de una ex-compañera también de la primaria, a quién yo tenía la curiosidad de seguirle la pista, cuando me agregó este individuo. Para esas fechas yo ya era colaborador de este, su blog, y había yo puesto un link o alguna referencia –la verdad no tengo esa sección del recuerdo tan fresca.

El asunto fue el siguiente. Después de una ligera charla de las cuales uno pretende volverse a reconectar y re-informar sobre las actividades de alguien a quién no has visto en cerca de una década, salió un tema muy interesante. Sus preguntas –como las de todo individuo que se entera por primera vez de mi colaboración en este blog- iban dirigidas a mi preferencia sexual. Surgieron las mismas de siempre “¿Eres gay? ¿Por qué escribes ahí? Sino eres gay, ¿entonces porque te uniste?”. Mis respuestas fueron las mismas de siempre. Escribo aquí porque no por no ser gay significa que no pueda yo hablar de temas de diversidad y equidad sexual y de género.

A continuación, llegaron unas mil justificaciones suyas las cuales yo jamás pedí. “Yo alguna vez experimenté, pero no me gustó. Prefiero a las mujeres”. Muchos ya se sabrán la cantaleta de cuando uno está dentro del closet e incluso uno está en negación. “No no, a mi no me gusta eso” y cosas de esa índole las cuales no sirven ni para convencerse ellos solos. Esto no fue lo interesante de este asunto. Era evidente su calidad de closetero –y en ese lugar, no lo culpo. Lo interesante fue su proposición posterior.

Después de explicarme su situación, la cual no entendí, me hizo una proposición bastante rara –y la cual jamás me habían hecho ni jamás he hecho-, “A ver cuando nos vemos y nos hacemos unas chaquetas de compas”. Es una cita literal, pues es imposible olvidarla cuando te lo dicen por el chat de una red social. Me quedé entre estupefacto por la sorpresa, por la contradicción y por la risa. ¿Por qué la risa? No sabría explicarlo bien. Un tanto el hecho de enfrentarme con un gay de closet que no admite ser gay –o al menos bisexual- pero me hace esta proposición indecorosa. Otro tanto por la cabeza dura que tiene al no haber parecido entender nada de lo anteriormente explicado y por último por el término “chaqueta de compas”.

La verdad, creo que ni en mi época de experimentación se me había ocurrido eso. Tal vez en el fondo, para mí, cualquier contacto sexual debe ser muy íntimo con alguien especial y por eso jamás había yo considerado una ‘chaqueta de compas’. Tal vez también sea esa la razón por la cual jamás he tenido un encuentro de una sola noche –sea puros besos, faje, sexo y derivados. Pero esa es harina de otro costal. Por ahora, los dejo para que me digan, ¿existen las chaquetas de compas?

Bisexual

martes, 21 de abril de 2009

Hace unos cuantos años, yo navegué con la bandera de ser bisexual. Fueron tiempos donde realmente me pregunté cual era mi preferencia sexual y no me parecía absurda la idea de que pudieran atraerme los hombres. Era la moda en la prepa y muchos no cuestionaban realmente que era lo que les atraía. Se volvían gays de la noche a la mañana. Varios hoy en día ya no dicen serlo, o dicen ser bisexuales que sólo tienen sexo con mujeres. La verdad me parece un poco absurdo ese asunto, pero cada quién con su tonada. Esto tiene que ver puesto que gran porcentaje de mis amigos eran gays o bisexuales –aunque sigo queriendo tener, y es mi sueño frustrado, una amiga lesbiana- y por ende, me llamó más la atención este nuevo fenómeno. Solía jugar muy pesado con mis amigos y había mucho contacto físico. Me cargaban y yo luchaba por zafarme. Muchas veces lo hacía porque realmente me era incómodo tener a un tipo más grande que yo en tamaño encima de mí.

Un día, en cierto juego parecido a verdad o reto, sin botella pero con coordinación verbal, me tocó mi primer y único beso con un hombre. El objetivo de juego era sencillo, quien se equivocara en seguir el juego, le tocaba o verdad o castigo y ese día me tocó castigo. “Pues vas a tener que besar a Alan” me dijeron. Él era el mejor amigo de mi ex-novia y ambos iban en medicina. Ese día, mi ex no se había quedado a tomar café como solíamos hacerlo los viernes en la tarde en el yellow de Coyoacán y esto me inspiró a intentarlo. Le planté el beso más mal dado que he tenido –un poco por torpeza, un poco por inhibición, después de todo, él también era mi amigo. Fue de piquito, estilo secundariano y pues nada. No se movió nada y hasta cierto punto, no me sentí del todo cómodo. Tal vez fue que no era un chico que me gustara del todo. Definitivamente no era que estuviera “traicionando” a mi ex. Simplemente no sentí que se moviera nada y no lo disfruté.

Con este amigo supuestamente gay –tiempo después rectificó y dijo que no lo era- dejé de tener contacto cercano y hoy en día me lo topo por CU de vez en vez. Quiero pensar que él, al igual que yo, estaba experimentando y que realmente su cambio de preferencia sexual haya sido por gusto y no por presión social. O al menos que mi beso no fue lo suficientemente malo como para asustarlo y que decidiera que no era gay.

En fin.

Diferencias generacionales

sábado, 10 de enero de 2009

Hace unos días una amiga me comentaba que tenía un vecino de 14 o 15 años no sé bien, que se había declarado abiertamente gay, con sus papás, amigos y sus conocidos. Y es que no es el clásico caso de niño amanerado que todo mundo lo sabe pero nadie lo pregunta. Sino de esos que no son nada obvios y sorprenden con la confesión.

Entonces sentí chido pues ahora es más fácil. La sociedad evoluciona día con día y nosotros con ella. Claro que como se ha hablado antes acá, aún falta mucho por hacer pero todo va bien yo creo (en lo que cabe) y es que en mis tiempos (Jajaja aunque suene a abuelito) No se escuchaba (casi) que alguien se declarara así gay o lesbiana, a menos que fueran de los primeros que mencioné esos a los que se les nota a kilómetros.

Últimamente he leído muchos blogs, entre ellos algunos de chavos gays, o bi de entre 13 y 17 años, y veo que en general, la forma de pensar de la mayoría de ellos no es ni cercana a lo que era la de mis contemporáneos y mía cuando teníamos esa edad. Es increíble como todo ha cambiado y como se ha marcado esta brecha cada vez más.

Igual el hecho del blog ayuda, pues en muchos casos es como un diario, pero no en los que uno escribía y ahí quedaba todo. Ahora la ventaja es que recibimos respuestas y podemos conservar el anonimato. Un diario que también nos retroalimenta. No sé, es el todo en general que ha cambiado todo.

Muchos que salimos del closet tal vez hubiéramos querido haber salido antes, para de alguna manera "vivir más" o descubrir algunas cosas desde antes. Y eso si salimos. Ya que algunos de mi edad o más grandes ahí se quedaron, y no saben ni cuándo ni cómo saldrán y eso si es que deciden hacerlo. Por eso cada vez me sorprendo más por las diferencias generacionales.

CLOSET.

viernes, 19 de diciembre de 2008



Yo siempre he creido que la parte más dificil de la vida de un gay, es salir del closet (maldita sea, estoy repitiendo este post por segunda vez -.- porque ya lo había terminado pero se borró SNIFF) en fin, retomando el tema, salir del closet; para mi era una situación llena de miedos.
Miedo al rechazo, miedo a que te den la espalda, en fin, todo se concentra en eso.

Recuerdo bien que mi miedo más grande era mi madre, de repente tenía comentarios medios pesados. Pensaba que el mayor apoyo lo recibiría de mi padre, pues el teniendo varias amistades gay, suponía que me entendería mejor. Pero oh sorpresa! las cosas fueron totalmente lo contrario. Mi mamá al enterarse, pues no fue del todo fácil, pero al terminar de aceptarlo, se ha convertido en mi mejor amiga. Le cuento TODO, sabe TODO de mi, y siempre está aquí conmigo para apoyarme. Conoce a dos que tres de mis exnovios y nunca me dice que NO. Más siempre me intenta ver lo bueno y lo malo de las cosas. Mi padre, enterado por mensajes que leyó en mi celular, le cuesta mucho el hecho de aceptarlo. Lo sabe y lo sé, porque es algo que no puede estar suspendido en el aire, más le cuesta trabajo el entenderlo. Pero preveo que cuando lo haga, nos llevaremos muy bien, más que ahora.

Mis hermanos son otro rollo. Todos me quieren por quien soy, no por lo que soy.

Por eso, queridos amigos, aquí los cinco puntos, que yo podría recomendarles para la hora de salir del closet.

1- Mide tu jotería. Desde tu forma de vestir hasta tu forma de andar. Cada quién es libre de actuar y ser de la forma en que uno quiera pero la verdad el no ser obvio ayuda en demasía para vivir tranquilo. Siempre he pensado que no por ser gay, necesito usar tacones y una bolsita muy TUYÚ. Creo que el hecho de nuestra sexualidad no debe de estar ligado con nuestra personalidad. Jotear es rico, siempre y cuando lo hagas en el momento adecuado y con personas de confianza. A ningún papá le gusta un hijo que se crea hija. Muchos llegan a aceptarlo, pero en el fondo, les aseguro que no lo sienten así.

2- Selecciona a tus amistades. No es bueno que se refieran a ti y a tus amigos como "las naquitas", "las loquitas", "las putitas". Creo que con eso digo mucho. No se trata de elitismo. Pero a la hora de elegir bien a tus amigos estás pintando tu forma de ser. Recuerda que el que con lobos se lleva a aullar aprende. Tus padres lo notarán.

3- A la hora de bailar no seas tan jota porfavor!!! no te retuerzas tanto!! XD. A tus papás no les dará pena llevarte a bautizos, bodas, XV años... XD. No por ser gays necesitamos ser bailarinas de ballet. Y si no sabes bailar mejor no hagas el oso. XD

4- Piensa con la mente en alto. No te autoetiquetes. Nombrarse gay es una etiqueta para uno mismo, pero no hay otra forma más exacta que nos describa como tal. El chiste es que este punto habla de que no por ser gay, necesitemos de ser estilistas, decoradores o floristas. Ojo, cualquier trabajo es digno de admirarse, pero nosotros podermos ser muchísimo más. Grandes personajes nos lo han demostrado a través del tiempo. (voy de inmediato por mi curso de quesadillas gourmet).

5- Llévala tranquilo con todas las personas. Ya sé que no debería importarnos lo que los demás digan, piensen u opinen. Pero la verdad las personas nos pueden llevar a la cima o nos pueden derrumbar en un dos por tres. Defender nuestra posición es lo mejor que podemos hacer. Pero siempre hay que tomar los consejos de la mejor forma. Muchos confudimos el hecho de ser gay con rebeldía. Pero son dos conceptos totalmente diferentes.

Bueno, mi post anterior decía más cosas pero basicamente hablaba sobre esto, pero se borró. U.U

Espero les guste.

Chau chau los dejo (frase de mi queridísima amiga la tigresa del oriente)

Besitos de camarón.

:*