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Sueños gays en personas heterosexuales.

martes, 14 de julio de 2009

El texto de la semana pasada fue un tanto extraño. No sólo involucró un sueño, sino algo no comúnmente comentado entre los heterosexuales: los sueños eróticos con personas del mismo sexo. Esto se dio por una conversación con una amiga la cual me dijo haber tenido un sueño parecido donde ella se involucraba con una mujer voluptuosa y considerada sexy. Yo confieso haber tenido otros sueños gays y en general, este fue uno muy ligero: no tuve ningún tipo de contacto sexual. Sin embargo he tenido sueños donde tengo relaciones sexuales con hombres.

El porqué de estos sueños me es desconocido. Muchos argumentaran sobre el gay interno pidiendo a gritos salir – y no descarto la posibilidad. Sin embargo, no creo satisfactoria en su totalidad a esta respuesta. Alguien argumentará que pocos tienen este tipo de sueños; yo atrevidamente digo que la mayoría, sino es que todos, han tenido un sueño erótico de este tipo. Es algo parecido al complejo de Edipo: Podrán renegarlo, pero es algo presente en algún punto de nuestras vidas.

Alguien alguna vez me dijo –todos los personajes en tus sueños son manifestaciones de ti mismo. Tomando en cuenta el egoísmo inconsciente del humano y el irrefutable hecho donde este inconsciente es el generador de sueños, me parece un comentario bastante acertado. ¿Podría ser que los sueños de esta índole se refieren a las relaciones íntimas con uno mismo y nuestro super yo –como diría Freud? Vemos al super yo como un atractivo y de nuestro mismo sexo –para los heterosexuales comunes y corrientes, recuerden, esto es meramente especulativo- con el cual queremos relacionarnos y volvernos uno. Deseamos estar en el contacto más íntimo con ese ente y por eso tenemos relaciones con él.

Por otro lado, podría ser una simple manifestación de nuestro gusto estético hacia nuestro propio sexo la cual de muestra como una relación sexual con alguien atractivo.

O cabe la posibilidad de equivocarme y que el sueño sea simplemente un sueño; el cerebro trabajando cuando estamos dormidos en pensamientos muy abstractos.

Se aceptan refutaciones, correcciones y teorías.

Dos parejas

martes, 7 de julio de 2009

Anoche tuve un sueño. En ese sueño, resultaba que conocía el futuro de una pareja gay. A su vez, yo era gay en cierto modo. El sueño iba así:

Era un día nublado y con neblina. Uno de esos escenarios obscuros y blancos a su vez. Me encontraba en las islas de Ciudad universitaria con mi pareja. Yo planeaba algo que no recuerdo, pero estaba con él y yo no parecía demasiado contento; él tenía también cierto aire de apatía en su expresión. Convivíamos un poco y yo me marchaba a caminar en dirección a la Facultad de Derecho. En el camino me encontraba a un amigo gay y su amigo.

Ellos estaban cerca de una planta de bambú y estaban peleando. Por alguna razón, los merodeaba de muy cerca y jugaba con sus pertenencias. Tenían un bastón muy extraño de aluminio con el mango en el centro y extensible para ambos lados, muy parecido a un bastón de ciego. Ellos discutían con fervor, todavía no eran novios, pero por alguna razón, yo sabía que ese día iba a ser el más feliz de sus vidas. Los merodeaba y jugaba con el bastón mientras ellos parecían jamás reconciliarse. No me preocupaba por sus gritos y angustias pues sabía que iban a estar bien. Eventualmente serían felices.

Después de un tiempo, regresaba yo al lugar donde se encontraba mi pareja. Había extendido una tienda de campaña amarilla, muy brillante. Dentro de esa casa, se encontraba mi pareja, completamente desnudo. Abría la puerta de tela y ahí se encontraba, tendido boca abajo con su trasero redondo y perfecto. Le preguntaba por mis cosas y él decía que no me entendía. Mis cosas estaban junto a su cadera. Mi mochila a la cual le apodo de cariño la chelera. Tomaba mis cosas y apenas si me despedía. De pura cortesía le preguntaba que si le hablaba yo o me hablaba él. Caíamos en la cuenta de no tener los números telefónicos del otro e intercambiábamos.

Después de esto el sueño se volvió más extraño e ininteligible, así que no intentaré hacer remembranza.

Mi pregunta es: ¿Por qué sabía yo de la relación de los otros y en mi propia relación estaba tan apático? Misterios de la vida.

PD. Quisiera tener un trasero como el chico de mi sueño. En-vi-dia-ble