De enamoramientos

miércoles, 20 de mayo de 2009

Es la época, el clima, la música, no lo sé. Sólo sé que en estos días he querido sentirme querido, enamorado y todo lo demás de nuevo.

Todos en la secundaria se enamoraban del chavo o chava que les gustaba y andaban cacheteando las banquetas por el (la) susodich@. Escribian su nombre en todos los cuadernos, a veces encerrado junto con el suyo en un corazón mal dibujado. Le contaban a todos que fulanit@ era lo máximo y que pasarían la vida a su lado, siguiéndolo a todos lados y toda la vida cual Amélie en busca de su Nino.


(Dénle play a la música para ambientar el post, si está lloviendo volteen a ver a su ventana, denle un trago a su café y lean)

Desde muy niño (a los 8 años) leí por primera vez el Principito de Antoine de Saint-Exupéry. En esas épocas es un lindo cuento que queda en los recuerdos. Después de volverlo a leer suceden cosas raras y a menos a mí me cambiaba la perspectiva en cada momento. Creo que es un libro que se ha ajustado a cada etapa de mi vida de una forma tan linda que simplemente puedo leerlo sin cansarme.

Bueno, cuando estaba en la época de que todos se enamoraban, yo quería hacerlo también, tener a ese alguien a quien adorar, ilusionar y de quien escribir su nombre en mis descuidados cuadernos. Llenar mis sueños de esa persona y que se convirtiera en quien lograra arrancar mis suspiros.

Con la presión social llegó mi primera novia en la secundaria y creí que ahí sería, con ella con quien sentiría eso que todo el mundo platicaba. Que con ella encontraría el amor. La pasaba bien con ella, pero como una amiga. Sus besos eran lindos, pero nada más allá de eso. Traté de creer que eso era el amor y me desilusioné un poco. Escribía su nombre en mi cuaderno para ver si sentía bonito, pero nada. Escribía en los chismógrafos que era quien me traía loco y que pasaría mi vida con ella. Me hacían burla pero eso no lograba cusar ese efecto de adolescente apenado enamorado.

Una vez alguien que quería con ella intentó darme celos, pero no lo logró. Cansado de todo eso y de que el amor no fuera como me lo habían pintado y me lo habían hecho creer los libros y los amigos decidí terminar con ella.

Solo por la vida decidí seguir creyendo que el amor por los padres y hermanos era el único que podría sentir, y que hasta eso ni era tan chido.

Tiempo después tuve mi primera relación sexual con quien era mi amigo de toda la vida. Pero yo por él nunca sentí nada más que amistad. Aparte él, todo un hétero hecho y derecho. Todo muy lindo pero nada del otro mundo. Yo quería sentir esas maripositas de las que me hablaban. Quería poner esos ojos de borrego a medio morir e incluso llorar por alguien.

A partir de eso creo que me volví un poco insensible y todo lo cursi me enfermaba.

Llegué al bachillerato y todo sucedía normalmente, hubo otra novia a la cual tampoco quise más que como amiga. ¿Del amor? No, de eso ya no esperaba nada. Seguía creyendo que el amor era un invento de aquellos que necesitaban atención y sentirse importantes.

Y de repente apareció. Un compañero, closetero igual que yo en ese momento llegó para cambiarme el panorama. La amistad empieza a crear unos lazos bien fuertes, se vuelve la única rosa para mi. La más importante, distinta a todas. Comencé a sentir burbujitas en la panza y alegría al estar junto a él. Los gustos compartidos como El principito como libro favorito, Amélie como película, el francés como idioma, patinar y muchas cosas más fueron un plus adicional.

Empecé a creer de nuevo, a experimentar, a saber que era todo cierto lo que la gente decía. Vivía el amor con demasiada intensidad como si los 17 años que en ese entonces tenía habían sido guardados para esperar sentir todo eso en tan poco tiempo.

Para los que habrán leído el libro de El principito sabrán lo que sentí cuando él me dijo:

- Si quieres, domestícame.

Y repetir el díalogo del zorro y el principito. ¡Oh el amor! ¡Sí! También fue eso lo que me ayudó a salir del closet, o más bien quitarme la ya tan sucia venda de los ojos que me hacía negarme a la realidad de que la homosexualidad era parte de mí, darme cuenta que sólo por un hombre podía sentir esas cosas tan lindas de las que todos platicaban y que tardíamente llegué a vivir fue un gran terremoto interno que acomodó las cosas en donde iban y derrumbó aquellas cosas que no servían más.

Guardar 17 años mi corazón en una caja de cristal sin sentir nada por nadie hasta que él apareciera hizo que las mariposas fueran tantas que hasta causaban impulsos eléctricos muy agradables. Fue así como viví mi primer amor, un amor inocente vivido hasta los 17 años. ¡Qué bellos recuerdos!


Gusso te quiero un chingo, te recuerdo con mucho cariño.

10 comentarios:

nerdest dijo...

love rules :)


y luego te quejas de mi cuando me enamoro (lo cual sucede cada semana, jajaja), snif.



PoYo ت dijo...

aiii diosito, que post tan tiernitooo
además, el principito si está bien chulo TT

el amor nos llega a todos, a unos más temprano que a otros. pero sé que todos lo experimentamos, lo bueno de todo el caso es lo que tu viviste..
el recuerdo, que eso, nos llenará por siempre



chilangelina dijo...

Awwwwwwwwww!



Leliel dijo...

Pues di misa acerca de cuan insensible eres, pero TU sabes que eres un cursi.

"A partir de eso creo que me volví un poco insensible y todo lo cursi me enfermaba"Siempre he pensado que soy un lento para leer, pero el timing de la musica fue perfecto (para mi) apenas lei la ultima palabra y al mismo tiempo escuche la ultima nota. :P



Leliel dijo...

Y no tomes a mal el que te diga cursi, es solo que sales de la grafica de mi "romanticometro" ...jejeje

Por cierto, no crees que todos vemos cursi lo que para el que lo esta viviendo es "romantico"?



Abbita dijo...

Que hermoso post!!! me encanto!



Xellif dijo...

awwwwwm que cursi, ach, esta lindo tu post y yo he creído estar dos veces enamorado pero no, realmente nop, así que igual estoy de escéptico con eso del amor

PD nerdest tiene corazón de pollo, y se enamora tan fácil como se desenamora



Sara Ache dijo...

Quiero algo así. Tal vez sea la música triste que estoy escuchando.



Brryanda dijo...

Conmovedor...y más con la música de Yann Tiersen.

Claro que existe el amor.
Y cuando es muy intenso, uno ama tanto que ese sentimiento te penetra hasta por los poros.


Claro, soy como Noemí y me enamoro cada semana
jaaaaaaaaaaa


xD



Malacay dijo...

Chismografo jejeje genial!!! Domesticame joder alucinaría si alguien me lo pide y debo estar tremendamente demente por alguien si llego a pedirlo yo