Tolerancia bi

jueves, 29 de octubre de 2009



Hace pocos días, en el Metrobús, un travesti se subió en la parte exclusiva para mujeres y fue increpado por un policía quien le preguntó: “¿Sabe que este vagón es sólo para mujeres?” a lo que el travesti respondió “Fueras tú muy hombre”.


Yo no sabría decir quién está bien y quién está mal. Podría acotar que había otros hombres en esa zona que no fueron increpados por el policía (de ahí deduzco que lo que al policía motivó habrán sido sus prejuicios contra los travestidos) pero, ¿el travesti estaba en lo correcto? ¿Tenía derecho a estar en ésa sección restringida?


Esta pequeña anécdota me ha llevado a pensar en el problema de la tolerancia que llamaré bidireccional – o tolerancia bi, para hacer un término acorde a este blog – y que puedo resumir en la jaculatoria: yo te tolero, tú me toleras.


El ejemplo metrobusino es uno de tantos en los que cualquiera de las partes podría alegar que hace falta tolerancia en el otro: por un lado el policía debería tolerar al travesti y no atacarlo por ésa razón. Si su justificación es que se trataba de un hombre, lo justo era que echara a todos los hombres, travestidos o no de ésa zona. El travesti, por su cuenta, increpa al policía al grito de “fueras tú muy hombre” sabiendo o sospechando que tal afirmación cuando menos incomodará al policía. Es decir, no puede tolerar que otros no puedan tolerarlo.


A mi modo de ver las cosas, lo que hay que entender es que existe una gran diferencia entre conceptos como tolerancia y aceptación. Tolerar, según la RAE es: “respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.” Aceptar, por otro lado es: “aprobar, dar por bueno, acceder a algo.”


Vamos a un ejemplo: Unos padres que – aunque toleran – son incapaces de aceptar la homosexualidad de su hijo o hija (por ideas religiosas, por costumbres, por el quédirádoñachuchita o las razones y motivos, suficientes o no, que usté mande) son increpados por éste (o ésta) para que acepten su preferencia sexual. Argumentos como, el ser retrógrada, de “mente cerrada” y demás serán esgrimidos y el diálogo estará muerto.


Sé que lo ideal es que exista aceptación de que la homosexualidad y todas las otras formas de sexualidad no son ni un “pecado” como diría la Sancta Iglesia Caótica, ni una “aberración” como dijo Freud. Pero, enfrentémoslo, estamos aún muy lejos de que así sea. Por lo pronto, lo único que podemos hacer es tolerar y esperar ser tolerados.


Yo, por lo pronto, celebro que un bló como Gaycolectivo esté al aigre, haya cumplido un año ya y sea tan tolerante como para permitir que yo publique hoy algo ahí aunque lo mío, lo mío sean las gallinas.


¡Feliz cumpleaños, Gaycolectivo!



9 comentarios:

ge zeta dijo...

Muchas veces me ha pasado eso. De que exijo tolerancia, pero no ofrezco lo mismo a cambio. Muchas. Pero lo importante, creo, es darse cuenta y actuar para que ya no suceda más.



Simple Poeta+ dijo...

Definitivamente acá mi colega KFC hace una aclaración bastante valiosa... la tolerancia es en sí lo menos que se debe esperar de cualquier miembro de la sociedad, no de igual manera la aceptación. Definitivamente debemos entender que ésta no viene en el paquete de la tolerancia, es algo muy aparte. Pero claro volvamos a la practicidad, el hecho que no lo acepte o lo apruebe no significa que no deba tolerarlo, éste es el principio de toda armonía



Pelirroja dijo...

Es muy interesante este post! Nosotros tambien debemos ser tolerantes, muchas veces esta clase de manifestaciones-la del policia- son parte de la ignorancia para el un trasvesti es igual a hombre vestido de mujer, solo eso. No se puede obligar a las personas a aceptar, simplemente hay que ensenarles a aceptar, con respeto. Me parece que la respuesta mas acertiva debio haber sido "si tengo zapatos de mujer, ropa de mujer, huelo como mujer y camino como mujer, es porque soy mujer".



Josie dijo...

Mucha razón hay en este post.
Feliz cumple Gay colectivo!!!!!!!!!!!



Misspell dijo...

me gusto mucho este post, es aplicable en varias dimensiones de la vida diaria... tendre k ser tolerante hasta cuando manejo k es cuando mas me estreso, muy muy buen post.



Miréia Anieva dijo...

A mí me hizo pensar -además de la tolerancia, obviusli-, en la construcción de la identidad. Preguntarse en qué radican las identidades está bien cabrón. Es decir, un transexual no es un hombre, porque su construcción social va muuucho más allá del pito con el que nació. Más bien eso, hay que "tolerar" que acá uno puede ser quién quiera y su trabajo le ha costado.

Felicidades muchas.



Lady Jesus dijo...

¡El Doc ultra-sabio!



Escribiré un comentario diciendo cuánto lo envidio... Pero hoy no.

Exijo ovación de pie para este post.



Dendrita dijo...

El tema de la tolerancia es ya de por si complicado; sobre todo porque cada quien lo usa según conviene a diferentes intereses y momentos. Mucho se habla de que tenemos que ser tolerantes, pero varias veces, no damos precisamente lo que pedimos. En fin, muy buen post. Leyéndote por aquí.
Saludos!!!



Viviana Velázquez dijo...

Esto pasó en el 2009, ahora gracias a Dios los policias del metro han recibido capacitación para evitar este tipo de situaciones con las personas transexuales ya que si se ven como mujeres es que son y deben ser tratadas como tal, saludos.